La Guerra impacta sobre el mercado de autos eléctricos

La Bolsa de metales de Londres (LME) suspendió este martes la negociación del níquel, cuyo precio subió brevemente por encima de los 100.000 dólares por tonelada ante el riesgo de escasez si Rusia no puede exportar su producción.

Este metal, usado para producir acero inoxidable y baterías para coches eléctricos, llegó a cotizar a US$ 101.365 por tonelada (una suba de 250% en dos días) para luego caer a US$ 82.195, lo que de todos modos supone un encarecimiento del 70% frente al lunes.

El impacto económico de la guerra en Ucrania está desestabilizando los mercados bursátiles y disparando los precios de las materias primas.

Aunque desde el principio de la semana los precios de todos los metales están aumentando vertiginosamente, el del níquel, del que Rusia es un gran productor, está especialmente alto.

Rusia es el tercer productor mundial de níquel y el primero de productos primarios de níquel, como el níquel refinado necesario para las baterías de vehículos eléctricos.

Los precios más altos del níquel, si se mantienen, amenazan con aumentar los costos de las baterías de los vehículos eléctricos y complicar la transición energética. Rusia produce el 17% del níquel de primera calidad del mundo.

La disparada del níquel trae recuerdos del período más oscuro de la LME, la «Crisis del estaño» de 1985, en la que la Bolsa suspendió la comercialización del metal durante cuatro años y provocó la quiebra de muchos corredores. Eso fue impulsado por el colapso del Consejo Internacional del Estaño, un organismo respaldado por 22 gobiernos que se vino abajo cuando ya no pudo seguir apuntalando los precios.

Fuente: Clarín