Centroamérica puede descarbonizar su sector eléctrico sin costos adicionales

Las naciones de América Central pueden aumentar la producción de energía y mantener la asequibilidad sin sacrificar el objetivo de alcanzar cero emisiones netas de carbono para 2050, según un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).

Los países pueden hacer esto con un impulso para hacer que su sector eléctrico sea casi 100 % ecológico, y por el mismo costo que probablemente incurriría con una combinación más tradicional de combustibles fósiles y energías renovables, dice IRENA en  el informe La hoja de ruta de energía renovable para América Central.

El análisis muestra que una mejor integración del sistema de energía puede ayudar a la región a explotar el abundante potencial de energía renovable, estimado en alrededor de 180 gigavatios (GW), un aumento diez veces superior a la capacidad instalada actual de la región. El informe encuentra que lograr este objetivo requeriría aumentar la participación total de la capacidad instalada de energías renovables en el sector eléctrico regional al 90 % y electrificar el 75 % de la flota total de la región, para 2050.

La hoja de ruta de IRENA describe un escenario energético de descarbonización (DES) ambicioso pero alcanzable que reduce las emisiones de CO2 en América Central en un 70 por ciento para 2050 en comparación con el ‘Escenario energético planificado’ (PES) de 2050.

“Centroamérica está entrando en una década crucial para dar forma a su futuro sistema energético”, dijo el director general de IRENA, Francesco La Camera. “La región tiene una oportunidad única para garantizar el desarrollo sostenible con recursos de energía renovable que pueden reforzar su seguridad energética al mitigar la dependencia de los combustibles fósiles, al tiempo que reduce los costos, estimula la recuperación de la región posterior a la COVID-19 y aborda el cambio climático”. 

Según el análisis de IRENA, si se triplicara el despliegue anual de energías renovables en la región en 1,4 GW al año en comparación con el despliegue planificado, la región estaría en camino de alcanzar su objetivo de energía renovable. Para reducir aún más las emisiones del sector del transporte, se recomienda el hidrógeno verde como combustible alternativo para el transporte de carga pesada por carretera, así como para el transporte marítimo internacional.

El informe también señala desafíos clave en la región para lograr el acceso universal a la electricidad y tecnologías limpias para cocinar. Actualmente, el 37 por ciento de los hogares en Centroamérica no tienen acceso a tecnologías y combustibles limpios para cocinar. En el DES, esta participación se reduciría a solo el uno por ciento gracias a la introducción de estufas y cocinas eléctricas mejoradas, lo que requeriría costos tecnológicos acumulados de alrededor de 12.500 millones de dólares durante el período 2018-2050.

Los beneficios socioeconómicos y de salud adicionales incluirían la reducción de la contaminación de las actividades de cocina, beneficiando en particular a las mujeres y los niños.

Fuente: El periódico de la energía