Ministros de agricultura de las américas piden regional para reforzar seguridad alimentaria ante impacto de la guerra en ucrania

Ministros de Agricultura de 34 países americanos enfatizaron la importancia de la coordinación y la unidad regional para fortalecer la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria ante la inestabilidad en los mercados agrícolas causada por el conflicto en Europa del Este, y pidieron un acceso pleno a insumos claves para la producción para evitar la escasez de alimentos y mitigar la aceleración de los precios.

La reunión tuvo como marco la crisis desatada por el conflicto bélico en Europa del Este, que ha afectado los mercados de materias primas alimentarias, en especial del trigo, la energía y el comercio de fertilizantes, insumos claves para la producción de alimentos, y se planteó como un renovado espacio de cooperación de los países de las Américas, con la voluntad expresada desde Brasil de dar seguimiento a la exitosa acción emprendida desde la región en el proceso hacia la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios, a la que los 34 países americanos llegaron con una posición consensuada.

“La crisis en Europa impacta a todo el mundo y pone obstáculos para los cambios que requerimos en la producción de alimentos y la sostenibilidad en la tierra. Somos una de las mayores regiones agrícolas del mundo y tenemos que estar juntos para sobreponernos a estos desafíos. Tenemos la oportunidad de consolidarnos como líderes en la producción de alimentos y el cuidado del planeta y estamos aquí para seguir uniendo esfuerzos en la producción mundial de alimentos”, dijo la ministra de Agricultura de Brasil, Tereza Cristina,  al abrir la reunión.

“Los países tienen desequilibrio en las finanzas, los productores dificultades en lo que se refiere a los insumos y la población carestía en los alimentos; grupos vulnerables como mujeres y pueblos indígenas sufren desproporcionadamente. El alza del costo de alimentos agravada por la crisis en Europa impacta a todo el globo y esta coyuntura nos impone más obstáculos”, continuó, pidiendo “excluir a los fertilizantes de sanciones” al comercio, ya que “reprimir el comercio de insumos afecta la productividad del campo y refuerza la tendencia inflacionaria, afectando la disponibilidad de alimentos y amenazando la seguridad alimentaria”.

El Secretario de Agricultura de Estados Unidos, Tom Vilsack, indicó a su vez que “si bien los miembros de IICA están distanciados geográficamente (de Europa del Este), sin lugar a dudas la situación va a impactar en el Hemisferio Occidental, hogar de los exportadores agrícolas más importantes”. En ese sentido, Vilsack reconoció “que las cadenas están enfrentando un desafío sin precedentes, por lo que es importante abordar estos desafíos trabajando juntos en el seno del IICA y otras organizaciones, como la FAO, con el fin de brindar información de mercados exacta y oportuna para facilitar el comercio y garantizar una seguridad alimentaria global”.

A su turno, el Director General del IICA expresó preocupación ante una situación que amenaza la paz mundial y afecta a la seguridad alimentaria.

“Está en peligro el abastecimiento de insumos, hay riesgos en los canales al comercio y a esto se suman los efectos de La Niña, que ha puesto estrés hídrico o exceso de agua en muchos de nuestros países. La agricultura tiene una importancia estratégica, una de cada cuatro toneladas y 28% de las exportaciones de alimentos provienen de nuestro continente. La rueda de la agricultura no puede parar. Es un tiempo de diálogo para la acción y resalto que la agricultura es un instrumento para el desarrollo socioeconómico y para la paz”, dijo Otero, llamando a intensificar la cooperación entre la FAO y el IICA.

Fernando Mattos, el Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, coincidió con sus pares en que la situación en Ucrania “trae como consecuencia un impacto importante en el aspecto de la seguridad alimentaria, en los precios de los alimentos, pero fundamentalmente un efecto indirecto en el aspecto vinculado a los insumos agropecuarios. Es una situación crítica, hay que resolverla en el corto plazo. Tenemos que resolver siendo pragmáticos para, en los próximos meses, continuar con la producción agrícola”.

La reunión terminó con una apelación de la anfitriona y ministra brasileña: “No podemos tener un conflicto que impacte la cadena alimentaria del mundo”.