Cosmética sustentable: con u$s 10 mil, crearon una marca vegana y están por dar el gran salto

The Glow Factor es una empresa de cosmética natural creada en 2021 por Valentina Sielecki (CEO), quien ya tiene en su haber empresas como Rockcycle, y María Mingo (CPO) que busca transformar la rutina del cuidado de la piel ofreciendo soluciones inteligentes con productos personalizados basados en ingredientes naturales.

“El proyecto surgió de la necesidad que identificamos con Valentina en nuestro consultorio con nuestras propias pacientes”, cuenta a iProfesional María. “Las dos somos médicas cirujanas, nos especializamos en estética, y recibimos muchas consultas en busca de productos cada vez más naturales, pero de alta eficacia”.

The Glow Factor es una empresa de cosmética natural creada en 2021.

Según explica, “el mercado se dividía entre las grandes marcas de lujo que tienen propuestas sin fórmulas naturales y las marcas naturales que suelen trabajar con productos de marca blanca y son más artesanales y sin tanta eficacia”.

La oportunidad de desarrollar productos dermatológicamente testados con principios activos naturales, de la mano de la personalización inteligente de la rutina de cuidado de la piel, fueron fundamentales para la creación de TGF. Sumado a un modelo de negocio innovador, como es la venta online, pero con un gran foco en el contacto con el consumidor, con sus inquietudes y sus necesidades es lo que hace de esta propuesta una opción única en el mercado.

Candelaria Nottebohm, por su parte, hoy CMO de la firma, es Licenciada en Administración de Empresas y fue parte de grandes compañías como Restorando, Rappi y Mercado Libre, donde desarrolló herramientas de adquisición y retención de usuarios en el área de Growth Marketing; y co-fundó Mizu Nutrición. Un día se cruzó con Valentina y María y se asoció convencida del potencial del proyecto, el modelo de negocio, la industria y los productos, entre otras variables.

Una de las grandes ventajas diferenciales, según dicen, es que cuentan con un equipo de R&D propio dedicado al desarrollo de productos innovadores. “Esto nos permite una gran flexibilidad en el proceso, a la vez que una rápida adaptación y ajuste cuando es necesario, haciendo todo el proceso más eficiente, tanto en términos de producción como de costos”.

Aceite facial, su producto insignia

Luego de algunas pruebas desarrollaron un primer producto: el aceite facial Luxury Base Oil, que hoy es su producto insignia y cuyo diferencial es la incorporación de aceite de jojoba, un ingrediente noble cuya producción se realiza en el país.

“La respuesta rápida y positiva de parte de las consumidoras nos desafió a pensar una línea mucho más grande y luego en expandir a otros mercados”, plantean. “Es un producto que al momento de aplicarlo ya se ven los resultados, es muy versátil, se puede mezclar con la base, con el protector solar, se utiliza tanto de día como de noche, es para todo tipo de pieles. Al principio nadie quería formularlo porque es una mezcla entre hialurónico y jojoba y todos decían que era mezclar agua y aceite. Pero nosotras sabíamos que iba a ser un producto novedoso así que seguimos insistiendo hasta que logramos producir y probar su eficacia”.

El aceite facial Luxury Base Oil, que hoy es su producto insignia.

Según Candelaria, “tenemos un modelo de negocio muy innovador ya que nuestras fórmulas son de desarrollo propio y tienen alta eficacia en sus resultados. Además, nuestra propuesta es personalizar la rutina de cuidado de los usuarios y así lograr una retención muy alta de ellos, brindándoles soluciones adecuadas a sus necesidades. Somos muy fuertes en todo lo que es marketing digital porque nuestro negocio es 100% online. Para esto, trabajamos con las influencers y celebrities más conocidas del país que no solo recomiendan, sino que utilizan nuestros productos”.

Entre los primeros desafíos, las emprendedoras y fundadoras de TGF se encontraron con el Covid: “Las restricciones que había tuvieron efecto en la demora de producción de frascos (se cerraron las plantas de producción) así como también retrasos en la importación por todos los limitantes propios de la pandemia”, narran.

Como contrapartida, “la grata sorpresa fue el feedback empático de nuestras clientes, cuando la preventa de gran cantidad de productos se vio afectada y al contactarlos todos entendieron la situación, lo que redundó en la generación de un vínculo que se fue fortaleciendo con el tiempo”.

La evolución del negocio

La inversión inicial fue de u$s10.000 y el foco fue el mercado argentino. La atención de las dos médicas en el consultorio sirvió como un gran focus group para testear y ajustar el producto. “Pensando en la expansión a otros mercados, estamos iniciando una ronda de financiación con el objetivo de recaudar u$s500.000 y poder abrir los mercados objetivos y comenzar las operaciones”, proyectan

En ese sentido, aseguran: “The Glow Factor se perfila como una oportunidad de inversión muy interesante ya que somos una compañía liderada por mujeres jóvenes focalizada en ser sostenible y cuidar mucho nuestro impacto social con el objetivo de alcanzar en breve las metas de ser una Empresa B”.

“Con The Glow Factor encontramos un espacio de oportunidad en el segmento de lujo que busca productos naturales. Ese espacio que está ocupado hoy por las grandes marcas de lujo, dejaban un gap para la propuesta de valor personalizada y con activos naturales que imaginó TGF”, detallan. “La experiencia digital con mucho foco en el seguimiento y la personalización de la experiencia es el gran diferencial”, agregan.

Una propuesta integral, el gran desafío de The Glow Factor

En general, el consumidor de productos de belleza y en particular los de cosmética natural, suelen estar desorientados a la hora de la compra y, sobre todo, de cómo utilizarlos, lo que lleva a una gran rotación de productos para el cuidado de la piel. La mala experiencia del consumidor y el viaje sin seguimiento, lleva a una pobre fidelidad a la marca de cuidado de la piel.

“Nosotras entendimos este desafío y por eso desarrollamos una propuesta integral, con productos que tienen eficacia clínica: se formulan con los mejores activos, no tienen siliconas ni parabenos, son veganos, no testeados en animales y dermatológicamente testeados. Todas las formulaciones son propias, y sólo se terceriza la producción”, detallan.

La inversión inicial fue de u$s10.000 y el foco fue el mercado argentino.

Pero aclaran: “Que sea un producto formulado con ingredientes naturales no quiere decir que el proceso sea artesanal. De hecho, nuestros productos en TGF tienen una vida útil de 2 años, que también es algo que los diferencia de muchos competidores en Argentina que al trabajar con activos ‘caseros’ no pueden asegurar la estabilidad de los productos”.

En Argentina, “para lograr la aprobación de un producto por ANMAT es necesario pasar pruebas exhaustivas como estabilidad, pruebas microbiológicas, pruebas de irritación dérmica”, explica Valentina.

Con el diario del lunes, después de dos años de recorrido, “creemos que hay decisiones que podríamos haber acelerado, pero que fuimos extremadamente cautas, por el contexto, la pandemia y el propio vértigo del emprendimiento”, expresan.

Y siguen: “Hoy creemos que deberíamos habernos expandido más rápido. La llegada a otros mercados podríamos haberla decidido antes y probablemente hoy tendríamos presencia en más países. Pero este es el recorrido que estamos haciendo hoy y tenemos la convicción que será sobre bases sólidas y con un crecimiento exponencial. Estamos muy entusiasmadas con esta etapa.

La facturación mensual de la empresa en Argentina es de 15 millones de pesos. Sin embargo, “el crecimiento de TGF no es sólo en facturación, sino en consumidores nuevos que es muy importante para ir ganando capilaridad”.

Además del desarrollo de nuevos productos, la marca lanzará en Argentina el “TGF Club”, un programa de beneficios y recompensas a usuarios que aman la marca y están fidelizados con la propuesta. “Luego del lanzamiento pudimos ver que había una retención muy grande de los productos y mucha recomendación orgánica de nuestros clientes hacia sus amigos, familiares, por lo tanto, decidimos crear este club para poder recompensarlos de alguna manera”, dice Candelaria.

¿Cómo funciona? Con cada compra acumulás Glow Coins que luego se pueden cambiar por descuentos para comprar productos nuevos y también sumás Glow Coins cada vez que recomendá el producto y alguien hace una compra. Las personas que estén en el Club van a poder tener acceso temprano a nuevos productos, a opinar sobre formulaciones, etc.

De cara al futuro, estas tres amigas apuestan fuerte a la expansión internacional. A raíz del crecimiento acelerado que experimentaron en el mercado argentino (50% intermensual), vieron la oportunidad de explorar otros países empezando por México y Estados Unidos a principios de 2023. “La idea es mantener el mismo modelo de negocio que en Argentina, a través de la venta online. Si bien México y Estados Unidos son los mercados prioritarios, Chile y Uruguay son buenas oportunidades para continuar la expansión”, comparte Candelaria.

Fuente: iProfesional