El gobierno oficializó el fideicomiso para el trigo y trabaja para desligar los precios del mercado interno de las cifras que se manejan en el comercio internacional

El ejecutivo oficializó el fideicomiso para el trigo y trabaja para desligar los precios del mercado interno de las cifras que se manejan en el comercio internacional.

El acuerdo, que tendrá vigencia hasta el 31 de enero de 2024, contempla volcar 800.000 toneladas al mercado interno. Asimismo, fija precios de referencia para la harina y los fideos secos, en el marco del programa +Precios Cuidados.

En la Resolución Conjunta 3/2022, de las carteras de Agricultura y Desarrollo Productivo, se detalla que el precio para la tonelada de trigo será de $23.000 (o U$D 114 a dólar blue): difiere de los $34.180 que se pagaron en Rosario el viernes, y aún más de los U$D 495 que alcanzó en la bolsa de Chicago ese mismo día.

En Argentina la cosecha 2021/22 fue récord: cosecharon 21,8 millones de toneladas. Sin embargo, ante las subas de precio internacional muchos productores no lanzaron el grano a la venta, generando desabastecimiento en otros eslabones de la cadena productiva.

Desde Internos, nos contactamos con Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) para conocer el número de empresas que aportan al fideicomiso. “Los exportadores de granos adheridos son alrededor de 15/20: están nucleados en CIARA-CEC. Y los de harina son alrededor de 60”, explicó.

Cifarelli explicó que desde el sector no estaban a favor del acuerdo, porque consideran que los precios para el consumo son bajos. “El Gobierno decidió que la harina tiene que permanecer al precio fijado por ellos hasta fin de año y desde el sector no tenemos demasiadas chances de hacer algo distinto”, manifestó el presidente de la FAIM.

“Siempre dijimos que preferimos salir al mercado para que los precios reflejen lo que tiene que ser, pero el Gobierno ha decidido esto”, añadió.

En relación al abastecimiento de trigo, Cifarelli sostuvo que la compra a productores “no está fácil” y que si bien se busca comprar y mantener el flujo de abastecimiento, si el conflicto se extiende la situación puede complicarse aún más.

“Estamos al habla con los exportadores a ver qué nos pueden facilitar, mientras esperamos que los productores tomen la decisión de vender. Creemos que hay un premio de precio del trigo por la guerra que es importante para hacer una toma de ganancias”, relató.

Por último, el empresario cerealero se refirió al panorama que esperan en las góndolas. Para Cifarelli no habrá faltantes, aunque todo queda supeditado a la provisión del cereal. “El trigo está, hay mucho, pero tenemos que seguir convenciendo a quien lo tiene que nos los venda y estamos en ese camino”, cerró.

Fuente: Revista InterNos