La Guerra Rusia-Ucrania ya golpea a los mercados de alimentos y Argentina se verá afectada

Revista InterNos.  La contienda bélica que paraliza el Este de Europa desde el 24 de febrero ya empezó a tener consecuencias en el comercio internacional. La relación estratégica de algunos sectores productivos de Argentina con Rusia y Ucrania no exime a nuestro país de los efectos económicos de la guerra.

Aunque Argentina mantiene relaciones comerciales con ambos países, Rusia es naturalmente el que acapara un mayor porcentaje de la producción exportada. Alonso Ferrando, agregado agrícola en Rusia, detalló en diálogo con Clarín Rural que en 2021 Argentina exportó U$D 680 millones, de los cuales un 95% son productos agrícolas. Rusia opera como principal destino de menudencias bovinas y es de los tres primeros compradores de lácteos, limones y peras nacionales. Asimismo, es uno de los mercados principales para el maní, la merluza y el langostino local.

De esos U$D 680 millones, alrededor de 190 millones corresponden a exportaciones frutícolas. Casi el 20% de los limones que Argentina vende al mundo (unas 50.000 toneladas) van a parar a Rusia.

Sobre este punto Pablo Padilla, presidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA), explicó en una entrevista con LV12: “Hay tres motivos que pueden interrumpir la exportación de limón, una es la imposibilidad por la exclusión del sistema swift de que nuestros clientes nos puedan girar las divisas, el segundo tema, sería la devaluación del rubro y tercero el tema del flete marítimo, ya que hay algunos que no están tomando reservas para los puertos rusos”.

Las sanciones impuestas a Rusia le dificultan el comercio internacional: varios bancos rusos fueron desconectados del sistema swift. Asimismo, Putin prohibió a los residentes rusos enviar divisas al exterior. Un escenario que complicó el cobro de los productores argentinos, generando incertidumbre a la hora de colocar los productos nacionales en aquellos mercados.

Además, muchos puertos rusos y ucranianos siguen cerrados. Ya son varias las empresas de transporte marítimo que no toman embarques al este europeo. En esta línea, en Mar del Plata 200 toneladas de filet de merluza con destino a Ucrania quedaron en tierra por el cierre de los puertos ucranianos. Emilio Bustamante, presidente de la Terminal de Contenedores 2, precisó a Télam que estas firmas intentarán colocar sus productos en otros mercados con demanda de merluza como España, Estados Unidos, Brasil y China.

Mientras tanto, en la cartera agrícola nacional ya mantuvieron reuniones para buscar recolocar las exportaciones argentinas en otros mercados de peso. La suba en el precio de las commodities podría significar una ventaja para Argentina, aunque el éxito podría estar marcado por el nivel de producción.

Muchos productores frutícolas planeaban realizar sus cosechas en la segunda semana de marzo, aunque las dudas en torno a la colocación de sus productos podrían generar un retraso en la comercialización.

El redireccionamiento de estos productos a otros mercados generó una sobreoferta, principalmente en los mercados europeos. Rusia es comprador de bananas, piñas, mangos, cítricos, granadas, pero también frutas de pepita. El problema de las dificultades para ingresar esos alimentos en el mercado ruso, es que cuando se colocan en otros mercados generan un exceso de oferta. En el caso de Sudamérica, podría significar dificultades en la comercialización de sus granadas, peras, manzanas y limones.

Fuente: Revista  InterNos