La transición verde de Alemania choca con temores por la biodiversidad

Alemania está ampliando su red eléctrica para favorecer la transición a energías renovables, pero los habitantes de algunas áreas rurales están demorando el proceso ante el posible impacto en la fauna salvaje.

«No digo que la transición energética no sea necesaria. Pero no queremos esas torres de tendido eléctrico», dice Hartmut Lindner, de 75 años, a AFP.

Este hombre lleva 15 años oponiéndose a una línea de alta tensión proyectada en la reserva natural de Schorfheide-Chorin, a escasos kilómetros de Berlín, para abastecer la región con energía eólica producida en el norte de Alemania.

La empresa 50Hertz planea la instalación de 115 kilómetros de nuevas líneas entre los municipios de Bertikow y Neuenhagen que reemplazará una red existente de torres más pequeñas.

Para este profesor retirado el proyecto amenaza a «miles de especies de pájaros, algunas de ellos en peligro» que habitan en la reserva natural.

Con cientos de vecinos de la zona, Lindner lanzó en 2008 una campaña en contra del proyecto.

Después de años de consultas públicas y discusiones, está molesto por «la falta de respuesta» de 50Hertz, que se niega a modificar el trazado de la línea y empezó su construcción este año.

12.000 kilómetros

Como Lindner, cada vez son más los alemanes que luchan contra la construcción de torres eléctricas cerca de sus casas, un movimiento que amenaza con frenar la transición a las energías renovables.

La principal economía europea cuenta con abandonar el carbón y la energía nuclear en los próximos años y el impulso de energías renovables como la eólica jugarán un importante papel en posibilitar esta transición.

«El problema es que la energía eólica se produce ampliamente en el norte, mientras que mucha demanda, especialmente la industrial, está en el sur. Esta electricidad debe ser transportada usando nuevas redes», indica a AFP Dierk Bauknecht, del centro de investigación Oeko-Institut.

Para satisfacer estas necesidades, el gobierno alemán ha lanzado más de un centenar de nuevos proyectos con más de 12.000 kilómetros de líneas eléctricas en los últimos años, según los datos del ministerio de Economía.

Y la tendencia parece que continuará con la nueva coalición de gobierno entre socialdemócratas, ecologistas y liberales, que quiere aumentar la contribución de las renovables hasta el 80% de la mezcla energética.

«Demasiado lento»

Pero la instalación de estas líneas ha sido «demasiado lenta» debido a los «procedimientos» y a la «resistencia local a estos proyectos», dice Bauknecht.

De acuerdo con un estudio de comparación de precios energéticos de la firma Check24, la red alemana se ampliará solamente en 120 kilómetros en 2021, un tercio menos que en 2020.

Si no se hace nada para acelerar este despliegue, Alemania «podría no alcanzar sus objetivos en términos de transición ecológica», advierte Bauknecht.

Para intentar remediar el problema, Berlín introdujo nuevas reglas el año pasado que simplifican el procedimiento burocrático para la aprobación de líneas eléctricas y limitan la posibilidad de apelaciones.

Pero Lindner y sus compañeros activistas, respaldados por la asociación medioambiental NABU, consiguieron una importante victoria este verano boreal que llevó a la suspensión temporal de una sección de la línea de 50Hertz.

Un tribunal decidirá el próximo año si la firma energética puede continuar con su proyecto como tenían planeado o deben ceder a las peticiones de los activistas para que sea desviada o construida subterráneamente para proteger la biodiversidad.

Hasta ahora, 50Hertz ha descartado estas opciones, considerando que son demasiado caras. La empresa no respondió a las solicitudes de comentario de AFP.

En un campo a pocos kilómetros de la casa de Lindner ya se han colocado enormes torres eléctricas. Pero el profesor jubilado confía en salvar unos humedales a unos centenares de metros, hogar de numerosas especies de pájaros.

«Tenemos que proteger este lugar único», afirma.

Fuente: Agencia AFP- Alemania