Cómo funciona la energía marina?

Conocida también como energía mareomotriz u oceánica, la energía marina es aquella que se genera a través del movimiento de las mareas, olas o corrientes del mar lo que la hace una energía renovable prometedora.

Sin embargo, de acuerdo con datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena, por sus siglas en inglés), este tecnología aún se encuentra en la etapa de investigación y desarrollo; y su capacidad instalada en 2020 a nivel mundial es 526.8 MW.

Además, datos de Statista muestran que países como Corea del Sur y Francia son quienes tienen mayor capacidad de esta energía, con una capacidad instalada de 256 MW y 240 MW, respectivamente.

Del mismo modo, el portal de estadística señala que en Estados Unidos, la energía marina y la hidrocinética podrían generar más de 6 mil MW de energía potencial; dentro de la marina, la energía derivada de las olas tendría el mayor potencial del país al alcanzar los 2 mil 640 MW; mientras que a nivel mundial, esta energía tendría un potencial de recursos de hasta 80 mil TW/h.

¿Cómo funciona?

Para Irena, dentro de esta tecnología se incluye:

Energía de las olas: Aquí, los convertidores capturan energía contenida en las olas del océano y se utilizan para generar electricidad. Estos convertidores tienen columnas de agua oscilantes que atrapan bolsas de aire para impulsar una turbina.

Energía de las mareas: Esta tecnología utiliza una presa para recolectar la energía entre la marea alta y la baja.

Energía de gradiente de salinidad: Esta proviene de diferentes concentraciones de sal, como cuando un río desemboca en un océano. Por un lado la ósmosis retardada por presión es agua dulce que fluye a través de una membrana para aumentar la presión en un tanque de agua salada; mientras que la electrodiálisis inversa tiene iones de sal que pasan a través de tanques alternos de agua salada y dulce.

Conversión de energía térmica océanica: La energía se genera a partir de la diferencia de temperatura entre el agua de mar superficial cálida y el agua fría a casi mil metros de profundidad.

Fuente: energíahoy.com