
EUROPA CAMBIA LAS REGLAS DEL JUEGO DEL PACKAGING: ¿ESTÁ PREPARADA LA CADENA FORESTOINDUSTRIAL ARGENTINA?
Durante décadas, competir en los mercados internacionales significó ofrecer calidad, precio y capacidad de producción. Hoy, sin embargo, comienza a consolidarse un nuevo paradigma: además del producto, los compradores quieren conocer su historia.
¿De dónde provienen las materias primas? ¿Cómo fueron obtenidas? ¿Es posible demostrar su origen? ¿Existe trazabilidad a lo largo de toda la cadena? ¿Qué información ambiental acompaña al producto?
La entrada en vigencia de las primeras disposiciones del Reglamento Europeo sobre Envases y Residuos (PPWR) representa una nueva señal en esa dirección. Si bien muchas de las obligaciones más relevantes comenzarán a implementarse de manera progresiva en los próximos años, el mensaje que envía Europa es claro: la transparencia, la trazabilidad y la economía circular ocuparán un lugar cada vez más importante en el comercio internacional.
Al respecto y en contexto del reciente acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, se abre también un escenario de nuevas oportunidades para las cadenas exportadoras de la región. Sin embargo, acceder a esos mercados implicará responder a consumidores y compradores cada vez más exigentes en materia de trazabilidad, sustentabilidad y transparencia. Para la cadena forestoindustrial, prepararse para ese nuevo escenario será tan importante como aprovechar las oportunidades comerciales que puedan surgir. «La apertura de mercados siempre representa una oportunidad, pero la competitividad ya no dependerá únicamente de la calidad del producto o del precio. También será necesario demostrar, con información verificable, cómo se produjo cada producto y cómo funciona toda la cadena del packaging», explica Juan Sackmann, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP).
Por su parte, para la cadena forestoindustrial argentina, este proceso trasciende el mundo del packaging. «Más allá de una regulación específica, lo que estamos viendo es una tendencia global. Los mercados internacionales ya no evalúan únicamente el producto final: cada vez prestan más atención a cómo fue producido, cuál es su origen y qué información puede demostrarlo. Las empresas que comiencen a prepararse desde ahora tendrán una ventaja competitiva importante», señala Claudia Peirano, directora ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina (AFoA).
Del producto a la confianza
El nuevo reglamento europeo incorpora una mirada integral sobre los envases, contemplando aspectos vinculados al diseño, la reciclabilidad, la reutilización, la documentación técnica y la responsabilidad a lo largo de toda la cadena de valor.
Para Florencia Chavat, directora ejecutiva de PEFC Argentina, este cambio confirma una evolución que ya se observa desde hace varios años. «Los mercados internacionales avanzan hacia sistemas donde la trazabilidad deja de ser un valor agregado para convertirse, progresivamente, en una condición de acceso. Poder demostrar el origen responsable de las materias primas, contar con cadenas de custodia verificables y ofrecer información confiable será cada vez más importante para quienes quieran competir globalmente.»
La especialista explica que esta tendencia no alcanza solamente a los fabricantes de envases, sino a toda la cadena forestal e industrial vinculada a productos derivados de la madera y la celulosa.
Una oportunidad para toda la cadena
Desde CONFIAR destacan que este nuevo escenario involucra a productores forestales, industrias de la madera, fabricantes de papel, envases, embalajes y numerosos sectores que participan en la transformación de los recursos forestales. «Más que una barrera comercial, debemos interpretar estos cambios como una oportunidad para agregar valor, fortalecer nuestras capacidades y posicionar a la Argentina como un proveedor confiable para los mercados internacionales», sostiene Sackmann,
En ese sentido, recuerda que la competitividad futura dependerá no sólo de producir con eficiencia, sino también de poder documentar, verificar y comunicar adecuadamente cada etapa de la cadena productiva.
Mirar más allá del 12 de agosto
Aunque las primeras disposiciones comenzaron a aplicarse desde hoy, buena parte de los requisitos más exigentes del reglamento europeo se implementarán de manera gradual durante los próximos años. Para las entidades que integran CONFIAR, ese calendario ofrece una oportunidad para prepararse con anticipación.
«La transformación ya comenzó. Los mercados internacionales evolucionan hacia modelos donde la confianza, la trazabilidad y la sustentabilidad pasan a formar parte del producto. Anticiparse a esa realidad será uno de los grandes desafíos —y también una de las principales oportunidades— para la cadena forestoindustrial argentina», concluyen desde CONFIAR.

