ActualidadDesarrollo sostenibleImpacto AmbientalNoticias

Una startup argentina fue seleccionada por la NASA para mostrar cómo los datos satelitales pueden anticipar el rendimiento de los cultivos

¿Qué pasaría si fuera posible conocer, antes de la cosecha, no solo cómo estará el clima sino cuántos kilos por hectárea podría producir un campo? Esa pregunta está detrás del desarrollo de YielData, una startup argentina que creó una infraestructura capaz de convertir décadas de información climática en datos concretos de rendimiento agrícola.

Su sistema combina 42 años de registros climáticos con información sobre los suelos y las prácticas de manejo de cada campo. A partir de esos datos, simula distintos escenarios posibles y construye una distribución de los rindes que podrían obtenerse en un lote. Así puede estimar la probabilidad de que la producción quede por debajo de un determinado nivel.

La tecnología despertó el interés de la NASA, que convocó nuevamente a la empresa argentina para que presente su desarrollo en una serie de encuentros que se realizarán el 22 y 23 de septiembre. El objetivo de estas jornadas es mostrar cómo la información generada por los satélites y otras herramientas de la agencia puede utilizarse para resolver problemas concretos.

Para YielData, uno de esos problemas es el riesgo productivo. Su tecnología ya comenzó a utilizarse para desarrollar coberturas paramétricas de rendimiento. En lugar de evaluar los daños después de una cosecha, el sistema establece un nivel de rendimiento previamente acordado y la cobertura se activa si el rinde calculado queda por debajo de ese parámetro.

En 2024, YielData ya había sido seleccionada para participar de un encuentro de NASA Power, una iniciativa que genera y distribuye información meteorológica obtenida mediante satélites. Ahora, el foco está puesto en cómo esos datos pueden transformarse en una herramienta concreta para el mercado agropecuario.

Mariano Tamburrino, CEO y cofundador junto a Soledad Tamburrino y Diego Romero de YielData, explica, en diálogo con Bioguía, cómo funciona el sistema, qué vio la NASA en el desarrollo argentino y por qué traducir el clima a kilos por hectárea puede abrir nuevas posibilidades para los seguros y el financiamiento del agro.

FUENTE: Bioguia