El rechazo de Trump a las renovables está paralizando cientos de proyectos eólicos y solares en EEUU
En un exhaustivo artículo publicado en The New York Times (NYT), sus autores –Brad Plumer y Rebecca F. Elliott–, afirman que las agencias federales están retrasando las aprobaciones de proyectos de energía renovable tanto en terrenos federales como en propiedades privadas, en un momento en el que la demanda de electricidad está aumentando. Y ello esta provocando que los promotores eólicos y solares se vean obligados a adaptarse a la nueva situación.
Algunos lo hacen rediseñando los proyectos para evitar la necesidad de las aprobaciones federales, por ejemplo, reubicando donde instalar los parques (con el coste que ello entraña). Pero otras empresas están dando un giro hacia los combustibles fósiles, los preferidos por Trump, como ha dejado claro en diferentes ocasiones, aduciendo que las turbinas eólicas y los paneles solares son “feos y caros”.
El pasado mes de enero fue aún mas explicito: “Mi objetivo —dijo el presidente— es no permitir que se construya ningún molino de viento”. Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca, señaló que las políticas del Gobierno estaban diseñadas para revertir “el trato preferencial e injusto que reciben las fuentes de energía verde, como la eólica y la solar”, y “reducir la pesada burocracia para igualar las condiciones de las empresas petroleras y gasísticas”. (Estados Unidos es el mayor productor mundial de petróleo y gas).
Las víctimas
Entre los muchos ejemplos de instalaciones paralizadas, NYT cita el proyecto Jackalope Wind, en desarrollo en Wyoming y promovido por la compañía NextEra Energy. Este parque incluiría cientos de turbinas eólicas que generarían electricidad limpia para 2027; y contaba con un acuerdo con Idaho Power (la mayor empresa eléctrica de este estado) para comprarle la energía generada durante 35 años. Pero una revisión medioambiental por parte del Departamento de Interior se estancó durante meses, y el proyecto ahora está en vía muerta, lo que llevó a la eléctrica a cancelar su PPA con Jackalope Wind. Así las cosas, NextEra Energy, ha declarado a The New York Times que va a descartar por completo el parque eólico.
Historias similares se están produciendo en todo el país, frustrando la puesta en marcha de otras grandes instalaciones renovables. Y la administración Trump también está retrasando cientos de proyectos eólicos y solares en terrenos privados que requieren aprobaciones federales.
Solo en solar fotovoltaica, hay 73.000 MW en peligro debido a la interferencia política, según la Asociación de Industrias de Energía Solar de EEUU, que calificó las políticas de Trump como un “bloqueo”. “Existe una intención real de frenar estas cosas”, declaró a NYT David Carroll, director ejecutivo de Engie North America, empresa dedicada al desarrollo de proyectos eólicos, solares, de baterías y de gas.
Carroll estima que aproximadamente el 40% de los proyectos renovables previstos por Engie en EEUU podrían verse afectados por el cuello de botella en la concesión de permisos federales. La compañía preveía que estos proyectos entraran en funcionamiento a partir de 2027. De acuerdo con Engie, sin ellos, el país podría enfrentarse a una escasez de energía y los contribuyentes podrían ver facturas eléctricas aún más elevadas en un momento en el que la asequibilidad se ha convertido en una preocupación nacional.

