ActualidadDesarrollo sostenibleEnergias renovablesImpacto Ambiental

¿En qué prioridades debería centrarse un tratado mundial sobre la contaminación por plásticos? Cinco líderes opinan

La Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente hizo historia en marzo de 2022 al adoptar una resolución que trazó el camino hacia un tratado mundial jurídicamente vinculante para acabar con la contaminación por plásticos. Jefes de Estado, ministros de Medio Ambiente y otros representantes de 175 países acordaron una resolución. Basada en tres proyectos de resolución inicialesde varios países, la resolución aborda todo el ciclo de vida del plástico: su producción, diseño y eliminación. Para hacerlo posible, los Estados miembros establecieron un Comité Intergubernamental de Negociación (INC, por sus siglas en inglés) encargado de redactar un acuerdo jurídicamente vinculante para 2024.

La Reunión Anual de este año en Davos reunirá a partes interesadas de empresas, gobiernos y la sociedad civil para destacar que las políticas y medidas adoptadas deben ser justas, inclusivas y verdaderamente sostenibles, y estar al servicio tanto de las personas como del planeta.

A medida que avancemos y comiencen las negociaciones, conviene considerar algunas cuestiones importantes, entre ellas: ¿En qué deberán diferir las regulaciones entre las economías emergentes y las desarrolladas? ¿Cómo se diseñará el acuerdo para que sea justo y tenga en cuenta las diferencias? ¿Hasta qué punto están dispuestos los países y las empresas a hacer cumplir las regulaciones sobre reducción, producción y consumo?

‘Se necesita un cambio en todo el sistema’

Kristin Hughes, directora de Global Plastic Action Partnership

Los esfuerzos mundiales por frenar la contaminación por plásticos están quedando relegados, mientras la magnitud del problema crece exponencialmente. La contaminación por plásticos sigue ocupando los titulares de todo el mundo, a medida que comprendemos mejor sus repercusiones económicas, sanitarias, ecológicas y sociales en las personas y el planeta. No cabe duda de que se necesita un cambio en todo el sistema. Para ello, los países deben adoptar planes de acción nacionales y municipales. Aunque busquemos acordar objetivos mundiales ambiciosos, también debemos avanzar con compromisos y medidas locales.

Sin embargo, la acción nacional solo aborda una parte del problema. Por muy bien que algunos gobiernos logren eliminar la contaminación por plásticos dentro de sus propias fronteras, mientras todos los países no emprendan esfuerzos coordinados y se sometan a normas estrictas de gobernanza, sin una solución verdaderamente mundial seguirán teniendo que lidiar con la contaminación por plásticos de otros países. Necesitamos una solución que integre este trabajo. A medida que los negociadores empiecen a considerar un tratado internacional sobre la contaminación por plásticos, deberán garantizar que el acuerdo establezca objetivos ambiciosos que exijan planes de acción nacionales e incluya enfoques de financiación estratégica, informes y seguimiento comunes, soluciones innovadoras, políticas comerciales que favorezcan la economía circular, campañas para cambiar comportamientos y una gobernanza adecuada. Las medidas que incluya el INC tendrán distintas repercusiones para las partes interesadas a lo largo de la cadena de valor. Para que prevalezca un tratado verdaderamente inclusivo, es necesario escuchar las voces de las empresas, el sector financiero, la sociedad civil y las comunidades marginadas.

Al buscar formas de abordar la crisis de contaminación por plásticos, debemos garantizar que un acuerdo vinculante ofrezca una solución beneficiosa para todos, en lugar de un juego de suma cero.

‘Construir una economía circular para el plástico’

Jacob Duer, presidente y director ejecutivo de Alliance to End Plastic Waste

La financiación es fundamental para que el nuevo acuerdo mundial tenga éxito. El costo de proporcionar gestión de residuos a más de 3.000 millones de personas es considerable; sin embargo, acabar con los residuos plásticos también representa una enorme oportunidad de inversión. Las instituciones financieras tradicionales, así como nuevos actores de financiación como Alliance to End Plastic Waste, pueden aprovechar la creciente demanda mundial de plásticos reciclados para financiar soluciones a gran escala que podrían transformar miles de millones de dólares de capital de inversión en una economía circular de los plásticos de 1 billón de dólares que apoye a los países desarrollados y en desarrollo de todo el mundo. Gobiernos, empresas e inversores empiezan a movilizar capital para financiar proyectos y crear mercados que satisfagan la demanda de los clientes a gran escala, así como para mejorar la infraestructura física y la economía del reciclaje. Para acelerar este proceso, nunca ha sido más importante la colaboración entre los sectores público y privado, impulsada por financiación catalizadora para acabar con los residuos plásticos.

‘El acuerdo ambiental mundial más importante’

Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

En la quinta Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, los países acordaron iniciar negociaciones para alcanzar un tratado internacional jurídicamente vinculante que ponga fin a la contaminación por plásticos. Con el objetivo de abordar todo el ciclo de vida de la contaminación por plásticos, un acuerdo histórico de este tipo nos ofrece una enorme oportunidad para avanzar hacia una nueva economía circular de los plásticos, en la que las empresas innoven a lo largo de toda la cadena de valor del plástico. Este acuerdo nos dará una verdadera oportunidad de frenar una de las señales más visibles del consumo y la producción insostenibles: la contaminación por plásticos de nuestras tierras y mares. Así, estamos a punto de lograr el acuerdo ambiental mundial más importante desde el Acuerdo de París. Ha llegado el momento de que los gobiernos, las empresas y las personas afronten el reto para que podamos culminar juntos esta tarea.

‘Crear un precedente revolucionario’

Ines Yabar, activista por la sostenibilidad, Perú

El Tratado Mundial sobre la Contaminación por Plásticos es una excelente manera de establecer compromisos que todos podamos adoptar y llevar adelante. Como ocurre con muchos tratados, existe el riesgo de que se considere un objetivo en sí mismo y no simplemente un paso en la dirección correcta. Como joven activista, espero que este tratado sea ambicioso y, sobre todo, que siente las bases para medidas concretas vinculadas a un marco de resultados que haga un seguimiento de las políticas, reduzca la producción de plástico y respalde con financiación las soluciones de origen. Este tratado debe demostrar trabajo en equipo (más allá de los compromisos individuales), ser oportuno (sin seguir aplazando los plazos) y ser jurídicamente vinculante (con consecuencias para quienes no lo cumplan).

Dado el claro vínculo entre el cambio climático y la contaminación por plásticos, así como las crecientes pruebas de los riesgos para la salud asociados a los plásticos, el tratado debe estar listo para ponerse en marcha de inmediato. No es momento de más palabras, sino de actuar. Este tratado tiene la oportunidad de sentar un precedente revolucionario sobre cómo podría ser nuestro mundo si nos uniéramos con el compromiso de actuar, pero también podría convertirse en otro documento que acumule polvo. Los jóvenes y la sociedad civil están sin duda preparados para continuar el trabajo, y esperamos que los compromisos se cumplan, se asegure la financiación y se promulguen las leyes para que podamos mirar atrás y reconocer que este tratado fue un éxito.

‘Un camino hacia el consumo responsable de plástico’

Aaditya Thackeray, ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, Turismo y Protocolo del Gobierno de Maharashtra

En los últimos años, la contaminación por plásticos se ha intensificado, también en Maharashtra, donde se han encontrado microplásticos y macroplásticos en sus playas. Nuestro estado, con 124 millones de habitantes, reconoce la magnitud de la contaminación por plásticos y ha tomado la iniciativa de prohibir los plásticos de un solo uso y hacer hincapié en la gestión de residuos sólidos dentro de su agenda de acción climática. Por tanto, un tratado sobre la contaminación por plásticos refuerza el compromiso del estado de combatirla y emprender así el camino hacia un consumo responsable de plástico y la protección de su biodiversidad y sus recursos, en especial de su extensa costa. Las plataformas de múltiples partes interesadas son fundamentales para ello. Pueden reunir a los actores de forma inclusiva, elaborar planes de acción y establecer marcos de economía circular para el plástico que tengan un amplio impacto.