La cautela convive, sin embargo, con una evaluación positiva de las oportunidades. El Índice de Expectativas de Inversión aumentó un 3,9% y alcanzó los 133 puntos, su máximo histórico. Asimismo, el 66% de los productores considera que es un buen momento para invertir.
La diferencia entre ambas respuestas ayuda a explicar el comportamiento del sector: reconocer una oportunidad no significa necesariamente concretarla de inmediato. En un contexto de incertidumbre, los productores también priorizan la liquidez, la reducción de compromisos financieros y la posibilidad de adaptar sus decisiones a medida que se despeje el panorama económico y político.
“Que el índice de inversión alcance un máximo histórico y que, al mismo tiempo, los productores manifiesten cautela no es contradictorio. Una cosa es evaluar favorablemente una oportunidad y otra es decidir el momento adecuado para comprometer recursos. La liquidez y la flexibilidad financiera siguen siendo importantes para atravesar un escenario que todavía presenta incertidumbres”, señala Steiger.
El posible Niño obliga a evaluar estrategias para la campaña 2026/27
La incertidumbre climática también ocupa un lugar central en las decisiones del campo. Ante la posibilidad de un evento El Niño durante la campaña 2026/27, los productores consideran distintas alternativas para adaptar sus sistemas productivos y reducir la exposición al riesgo.
Según el relevamiento, el 31% prevé ajustar las fechas de las labores, la selección de cultivos o las tecnologías utilizadas. Por su parte, el 17% evalúa contratar seguros o ya lo hizo, mientras que el 16% considera modificar su plan de siembra y adoptar una mayor cautela en las inversiones. En contraste, el 27% afirma que no modificaría sus decisiones ante este escenario.