
Los objetivos de almacenamiento solo cubren el 55% del compromiso mundial para 2030
Ember advierte de que los objetivos mundiales de almacenamiento siguen un 45% por debajo de lo comprometido para 2030. En concreto, la brecha alcanza los 678 GW, pese a que los objetivos han aumentado un 190% desde la cumbre climática de Bakú (COP29), donde 74 países suscribieron el compromiso de multiplicar por seis la potencia mundial de almacenamiento para facilitar la integración de las renovables. China y la UE reúnen más del 80 % de las metas contabilizadas, después de que Pekín elevara su objetivo de 130 a 460 GW y el bloque comunitario fijara su primera meta conjunta en 200 GW.
Katye Altieri, analista de programas globales de Ember: «Casi todo el aumento en la ambición global de almacenamiento desde la COP29 se debe a dos economías: China y la UE. La mayoría de los demás mercados solares importantes aún no han establecido ningún objetivo de almacenamiento para 2030. Y eso es una oportunidad perdida, porque los objetivos de almacenamiento brindan a los inversores la certeza necesaria para construir».
El estudio incorpora datos actualizados al 31 de agosto de 2026 y examina 98 países y la UE como bloque, aunque solo identifica metas de almacenamiento en 32 países y la Unión Europea, a partir de planes, estrategias y proyecciones de distinta naturaleza. El avance de las instalaciones contrasta con esa concentración de la ambición política, ya que en 2025 se incorporaron 118 GW de almacenamiento, un récord que elevó la potencia acumulada mundial a 430 GW.
Las baterías aportaron 108 GW de las nuevas instalaciones, mientras que China concentró el 54% de las incorporaciones de almacenamiento y Estados Unidos añadió otro 16%, según los datos recopilados por Ember. Si el mundo mantuviera las incorporaciones de 2025 sin acelerarlas, alcanzaría 1.020 GW en 2030, una cifra que superaría ampliamente los objetivos actuales, aunque seguiría por debajo del compromiso internacional.
Para llegar a los 1.500 GW sería necesario incorporar una media de 214 GW anuales entre 2026 y 2030, lo que supone casi duplicar el volumen instalado el pasado año.
Ember considera alcanzable esa expansión porque los costes del almacenamiento con baterías han caído alrededor de un 20% anual durante la última década, mientras que sus incorporaciones anuales han crecido cerca del 80 % anual desde 2020.
Según el análisis, la tasa de crecimiento de las nuevas instalaciones de baterías podría reducirse aproximadamente a una quinta parte de la registrada desde 2020 y permitir alcanzar los 1.200 GW previstos para esta tecnología en 2030.
La falta de planificación resulta especialmente relevante en los mercados fotovoltaicos, dado que ocho de los veinte países con mayor potencia solar carecen de objetivos de almacenamiento para 2030, aunque algunos registran un despliegue significativo de baterías.
España figura entre los mercados con metas definidas gracias a los 22,5 GW previstos en su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, un objetivo que, según Ember, no ha aumentado desde la COP29.
El centro de análisis reclama señales gubernamentales más claras que orienten las inversiones hacia los lugares donde la red necesita almacenamiento, con el que pueden aprovecharse los excedentes solares del mediodía durante las horas de mayor demanda y reducirse los recortes de producción renovable.
