¿Cómo impacta la guerra en Medio Oriente en los mercados agrícolas y energéticos?
| El conflicto en Medio Oriente domina la dinámica de los mercados globales y desplaza a los fundamentos tradicionales. Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, analiza cómo la suba de la energía, la volatilidad y las tensiones geopolíticas reconfiguran el escenario para los granos. ¿Por qué el conflicto en Medio Oriente es hoy el principal factor del mercado? “El conflicto bélico pasó a dominar los mercados en general, y su influencia en los granos es innegable. El resto de los fundamentos quedó en un segundo plano”, explica Romano. ¿Qué está pasando con la energía? El petróleo Brent subió 11% en la semana y llegó a superar los 119 dólares en los momentos de mayor tensión. “Si bien hubo intentos por frenar la suba, las señales contradictorias mantienen el riesgo y la tendencia alcista”, señala.Además, la volatilidad creció 19%, el gas natural avanzó 9% y la urea 7%. El oro subió 3% y el dólar se fortaleció casi 2%. ¿Cómo reaccionaron los granos? Los commodities agrícolas también subieron, aunque en menor medida, con incrementos cercanos al 3%. En paralelo, los fondos financieros aumentaron su posición comprada en 6,5 millones de toneladas, alcanzando 91 millones. “Esto muestra una mayor cobertura frente a la incertidumbre global”, indica Romano. ¿Las medidas para contener los precios están funcionando? Estados Unidos habilitó el uso temporal de petróleo ruso y la Agencia Internacional de la Energía liberó reservas récord. “Se esperaba un impacto más fuerte, pero terminó siendo más psicológico que efectivo”, afirma. ¿Qué rol juega la tensión geopolítica? Estados Unidos intensifica su presión militar sobre Irán, mientras que este país responde con ataques regionales y amenazas sobre el estrecho de Ormuz. “El riesgo sobre el suministro energético global sigue siendo alto”, advierte Romano. ¿Por qué el mercado de fertilizantes es clave en este contexto? El conflicto afecta directamente a la producción en el Golfo, una región clave en la oferta global. “Casi la mitad de la urea mundial sale de esta zona, y a diferencia del petróleo, no hay grandes reservas estratégicas”, explica. ¿Habrá problemas de abastecimiento? En Estados Unidos y Canadá se proyectan déficits de entre 25% y 35% en fertilizantes, especialmente para aplicaciones posteriores a la siembra. Rusia no logra compensar la falta global, mientras que China liberó reservas para asegurar su producción. ¿Qué países están más expuestos? Brasil aparece como uno de los más vulnerables por su alta dependencia de fertilizantes importados. “El problema no es solo conseguirlos, sino el precio, que está fuertemente presionado por el contexto internacional”, señala Romano. ¿Qué pasa con los costos logísticos? El conflicto también impacta en los fletes: el transporte marítimo desde Brasil hacia China subió 24% en marzo, reflejando mayores tensiones en la logística global. ¿Puede haber impacto desde la relación entre EE.UU. y China? Las negociaciones entre ambos países vuelven a cobrar relevancia. “La posibilidad de nuevas compras de soja por parte de China, aunque no confirmada, ya impulsó los precios en Chicago”, concluye Romano. |

