El auge de las energías renovables es el avance científico del 2025, según la revista Science
El 2025 fue el primer año en la historia en el que las energías renovables -especialmente eólica y solar- superaron al carbón como principal fuente de electricidad en el mundo. Este logro, por lo que significa para lograr pensar en un futuro con menor contaminación atmosférica y donde se haga frente al cambio climático, ha sido seleccionado por la revista Science como su avance científico del 2025.
Los motivos de este hito histórico se pueden resumir en una mayor oferta de las tecnologías necesarias para la generación de energía solar y eólica, acompañada de precios más accesibles para las baterías de litio, necesarias para almacenar la energía solar y hacer funcionar los autos eléctricos.
Aunque muchas de estas tecnologías se desarrollaron en EE. UU, el gigante que parece mover los hilos en el mundo es China. Se trata del principal productor global de tecnologías de energía renovable, ya que fabrica el 80% de los paneles solares, el 70% de turbinas eólicas y el 70% de baterías de litio, según indica el medio. Pero la clave está en los precios, que no fueron posibles de igualar por ningún competidor.
El crecimiento de estas tecnologías fue tal que hoy representan más del 10% de la economía china, y las energías provenientes del sol y el viento se convirtieron en las más baratas en varias partes del mundo. Mientras EE. UU. apuesta cada vez más por los combustibles fósiles, el resto de los países le compran tecnología renovable a China.
Los combustibles fósiles siguen creciendo, pero a un ritmo más lento que las renovables. A pesar de que el objetivo del Acuerdo de París de limitar el aumento del calentamiento global a 1,5°C ya es improbable, China -el mayor consumidor mundial de carbón- esta «al borde» de disminuir el consumo de combustibles fósiles, lo que pondría sobre la mesa la posibilidad de una reducción generalizada a escala mundial.
Sin embargo, el camino no está allanado. La posibilidad de que China siga produciendo carbón y las barreras comerciales EE. UU. les pone a los paneles solares chinos son algunos de los problemas mencionados. Además, el consumo de carbón en el país norteamericano volvió a cobrar impulso este año, después de una larga caída.
A pesar de los desafíos, el avance de las renovables es indudable: mientras que en 2004 a nivel mundial apenas se pudo instalar un gigavatio de capacidad solar en el plazo de un año, en la actualidad el doble de esa cantidad se conecta a internet cada día.
Además, mientras que en el pasado la compra de estas energías tenía un carácter más ligado a lo moral, donde se aceptaba pagar un precio más alto que el convencional por la preocupación respecto al impacto ambiental, ahora las motivaciones para su consumo son el menor coste y la mayor seguridad energética.
La novedad llega en un año que pareció adverso en algunos aspectos para la lucha contra el cambio climático. Las emisiones globales de carbono siguen aumentando a medida que los países del mundo no cumplen con los recortes prometidos en el acuerdo climático de París de 2015. Sin embargo, la revista Science es optimista y afirma que el declive de los combustibles fósiles está a la vista.

